En medio del aumento sostenido de turistas trasandinos, la provincia de Osorno vive un fenómeno que va más allá del turismo recreativo: el comercio se dinamiza gracias a compradores argentinos que cruzan la cordillera en busca de mejores precios, un comportamiento que ya tiene efectos directos en la economía local. Según la Cámara de Comercio, Industrias, Servicios y Turismo de Osorno (CCO), la llegada de visitantes desde Argentina ha aumentado en un 143 % respecto de 2024 y en un 102,1 % en comparación con 2019.
Por qué Osorno es una “megatentación” para los compradores
El auge responde a factores ya conocidos: un tipo de cambio favorable, la alta inflación argentina y las diferencias de precio en productos como electrónicos, indumentaria, artículos para el hogar y alimentos. Informes transandinos muestran que bicicletas de marca costaban en Osorno cerca de la mitad de su valor en Bariloche, mientras que notebooks de gama media resultaban entre un 40 y un 50 % más baratas.
Este escenario ha convertido a Osorno en un destino táctico para cientos de visitantes que viajan exclusivamente a comprar. Como explica el presidente de la CCO, Luis Rigo-Righi: “Estamos viendo un fenómeno muy potente que tiene efectos reales en la economía local… Supermercados, farmacias, tiendas de electrodomésticos, ropa, gastronomía y servicios han tenido un movimiento superior al habitual.”
El rol clave del Paso Cardenal Samoré
El flujo transfronterizo se articula a través del Paso Internacional Cardenal Samoré, uno de los cruces más transitados de Sudamérica y puerta de entrada directa a la región de Los Lagos. Desde Bariloche, Villa La Angostura y otras localidades argentinas, los visitantes pueden llegar a Osorno en menos de tres horas, lo que facilita viajes cortos de uno o dos días, centrados casi exclusivamente en compras.
En estas visitas rápidas, los viajeros suelen recorrer centros comerciales como Portal Osorno, Falabella, Jumbo, tiendas especializadas y comercios locales. Muchos regresan a Argentina el mismo día; otros pernoctan una o dos noches, aunque la estadía promedio sigue siendo baja, bordeando las 1,8 noches.
Desafíos: estadía corta y comercio informal
El fenómeno, aunque positivo, plantea desafíos. La corta estadía limita el impacto económico más profundo: el gasto se concentra en supermercados y tiendas grandes, con poca difusión hacia gastronomía, hotelería y turismo local. Además, el creciente comercio informal —personas que compran directamente en Chile para revender en Argentina— representa un riesgo para la competencia leal y para la formalización de la actividad.
La CCO advierte que el potencial del turismo de compras solo será sostenible si se regula el comercio informal y si se amplía la experiencia del visitante. Como plantea Rigo-Righi: “Nuestro desafío es extender su estadía con experiencias que los inviten a recorrer y disfrutar la ciudad.”
Oportunidades: diversificar la experiencia del visitante
Osorno tiene la oportunidad de convertir el turismo de compras en una plataforma de desarrollo económico más amplia. Esto implica integrar otros atractivos: rutas gastronómicas, visitas a parques y termas, recorridos culturales e hitos naturales de la provincia.
Si los comercios y autoridades logran coordinar paquetes atractivos —que combinen compras con experiencias— la estadía promedio podría incrementarse, expandiendo el gasto hacia restaurantes, hoteles, tours y servicios turísticos. La articulación público-privada será clave para avanzar en esa dirección.
Osorno, un polo comercial binacional en construcción
El auge del turismo de compras desde Argentina refleja un ciclo económico cambiante, donde las diferencias macroeconómicas entre países cercanos generan oportunidades comerciales inesperadas. Para Osorno, la pregunta de fondo es cómo convertir este flujo coyuntural en un motor de crecimiento sostenido.
Si la ciudad logra atraer a los visitantes por más tiempo, regular el comercio informal y diversificar su oferta, podría consolidarse como un polo comercial-turístico binacional, más allá del simple “shopping” transfronterizo. Hoy, la provincia se encuentra en un punto de inflexión: la oportunidad está abierta, pero su consolidación dependerá de planificación, visión y estrategia territorial.



